Comic Book Review: "La historieta Argentina por Felipe Pigna" (o por qué odio a Felipe Pigna)



No sé que criticar primero. Si los horribles dibujos acuarelados, hechos por un tal Scenna, que hacen ver al dibujante del calendario escolar de billiken como Miguel Angel, o los chatísimos diálogos, si se pueden llamar así, o al guión totalmente falto de profundidad del que Pigna es culpable.

Para los que no conocen a Pigna, es el tipo carente de cuello responsable junto con Mario Pergolini del ciclo "algo habran hecho", transmitido por canal 13.



Antes un poco de historia. La historieta argentina siempre se diferenció del comic extranjero en ser una de las tantas artes del país en las que se expresaban pensamientos políticos o ideologías, directa o indirectamente. En las peores épocas del país, muchos artistas terminaron en el exilio y otros desaparecieron, como en el caso de H. G. Oesterheld (desaparecido, él y sus hijas, en el año 1977).



Como resultado, los pocos intentos de comic local, cuando existen siquiera, tienen un atraso de 20 años, con respecto a su contenido, o simplemente absorben la influencia extranjera, que es peor.

Un ejemplo de cómo se debe hacer un comic acerca de la historia (o una parte de ella) es la biografía del Che en historieta, de Oesterheld y Breccia (uno de tantos textos prohibidos, publicado recientemente por Clarín).





Felicito a Felipe Pigna por atrasar el comic nacional otros 20 años, y pronostico que si sigue publicando un material tan insultante a la historieta nacional y a la historia argentina, no pasa del nº en el que el personaje principal es Sarmiento (a menos que le ponga un poco de chispa a su historia).

-5 patos de 10 posibles, y estoy siendo muy generoso



Scans del libro:








-"abrazame papito" -"te voy a declarar una independencia en la retaguardia"


De izquierda a derecha: Matias Martin, el oficial Shultz, el padre Grassi tomando mate, Guido Suller.


"Sr, no se meta el dedo en el culo y se lo lleve a la nariz!" -"es mi dedo y yo hago lo que quiero, Suller"




Nunca vi a nadie matarse con tanta tranquilidad.


Aparentemente en esa época la banda del momento eran los autenticos decadentes.


"te juro que abrí mi boca así de grande pero igualmente la de San Martín no me entró"